
Continuando en la misma línea del contexto Colombiano y conociendo además que los rangos de cobertura de la Educación Superior en Colombia, son muy bajos. En el país la evaluación del profesorado en Educación Superior parece responder a una tendencia de rendición de cuentas, basada principalmente en la medición del cumplimiento de los deberes pactados del profesor, como son la aplicación de un programa curricular y los resultados.
Sin embargo, la evaluación de docentes tal y como se lleva a la práctica al momento, sólo da cuenta del desempeño del profesor. Es clara la contradicción entre las políticas evaluativas institucionales, que denotan una "evaluación de carácter integral" cuando esta evaluación tiene más un carácter cuantitativo, dado que finalmente se traduce numéricamente, se establecen categorías y se toma como datos únicos y definitivos a partir de los cuales se toman decisiones de destitución o de permanencia, ¿Dónde queda entonces el carácter formativo de la evaluación? porque en esta vía no se facilita el crecimiento profesional de los profesores, no es participativa y menos aún se realizan procesos de retroalimentación y cualificación docente.
Cabe señalar además que la evaluación se realiza través de cuestionarios, cuyo objetivo es cuantificar la función docente, en tres instancias que fija la institución, el puntaje total de la evaluación está dado por la realizada por los estudiantes, el directivo o jefe inmediato y la autoevaluación. Sin embargo es importante señalar que la evaluación que realiza el estudiante al profesor, se realiza semestralmente con connotaciones diferentes en las mismas, y respondiendo de manera diferente a ello. En el caso de la Universidad dónde inicié mi formación, la evaluación del Directivo sólo se efectúa para renovación contractual o ascenso en la categoría, una vez al año si es necesario; la autoevaluación tiene un carácter voluntario y no tiene mayor incidencia en el proceso evaluativo.
En este sentido es conveniente repensar la evaluación del docente dándole un carácter formativo, así mismo es urgente que emprendamos la recuperación de la dignidad del trabajo docente y se defiendan la existencia de condiciones que consoliden la comunidad académica, lo que realmente haría que se construyan universidades de excelencia al servicio de la comunidad.
Hola; no había visto tus preguntas a mi artículo sobre evaluación docente en Chile, sobre si es obligatoria, sí lo es, dentro del ámbito de los colegios públicos y en relación a quienes se nieguen existen sanciones. Si quieres conocer mas del proceso te recomiendo visitar la pagina www.docentemas.cl que es el órgano a cargo de realizar la evaluación.
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